Ordenamiento Territorial Agropecuario: Un objetivo de Caucasia

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Cultivos de arroz en la Hacienda la Uribe. Foto: Evaristo Pérez
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Como en las 9 subregiones el Bajo Cauca comenzó el estudio de Ordenamiento Territorial del Sector Agropecuario, POTA, éste es un instrumento de planificación del desarrollo del campo para definir las vocaciones del suelo rural, las aptitudes comerciales agrícolas y pecuarias, las políticas, programas, actuaciones pertinentes para orientar el desarrollo económico y la utilización del suelo de cara al aumento de la productividad y la competitividad.

Para este estudio la Gobernación de Antioquia firmo un Contrato con la Universidad Nacional, sede Medellín, en los primeros meses de 2016, que culminó en su primera fase en diciembre del mismo año, el cual se está socializando en las diferentes Subregiones para los ajustes pertinentes en una Segunda Fase. El resultado final sería la creación de un Atlas donde esté estipulada toda la información de los productos que se podrían cultivar en las diferentes Regiones de acuerdo a unas condiciones sociales, económicas, climáticas, composición química de suelo y ambientales; lo mismo que las actividades pecuarias que podrían desarrollarse en las mismas.

Referente a la importancia de este proyecto para el Departamento de Antioquia, Luis Alfonso Giraldo Valderrama, de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional, Sede Medellín, explica: “La trascendencia que el Gobierno Departamental haga un Plan de Ordenamiento Territorial Agropecuario es muy importante a mediano y largo plazo,  porque al producir en cada uno de los pisos térmicos le apuntaría a ser eficientes en cada una de las actividades ya sea por el lado agrícola o el pecuario, es decir, hay unas condiciones ambientales de suelo, clima, sociales, económicas, de vías,  que influyen en esa producción. Eso significa que a largo plazo el Departamento estaría pensando en una serie de planes orientados a la productividad de alimentos para darle seguridad alimentaria a las diferentes poblaciones, teniendo en cuenta factores de contaminación de fuentes, suelos y los mismos productos”.

El estudio arrojó que las áreas de protección donde no se puede cultivar, como parques Naturales, Nacionales, Reservas, Humedales, de Importancia estratégica, Conservación, Páramos, Bosques Secos, Patrimonio Ecológico, Arqueológico, Importancia Paisajística, de Amenaza Natural, cobertura o uso potencial, en el Departamento asciende a 3.536.870,40 hectáreas, osea el 56.17% de todo el territorio. Sólo quedan 650.572,2 hectáreas para producción agropecuaria, osea el 10.3% de todo el territorio. En el Bajo Cauca la zona de exclusión asciende a 492.649,81 hectáreas; quedando  180.689,14 hectáreas para explotación agropecuaria, osea el 20.82%, el más grande de todas las 9 Subregiones.

Según, Luis Alfonso Giraldo, el hecho de que el Bajo Cauca tenga más tierras que las otras Subregiones para explotación Agropecuaria de diferente índole, y las restricciones de tipo, ambiental, social, productivo, de conservación, sean menores, abre grandes posibilidades para que ésta sea una despensa agrícola para el Departamento.

Consuelo Henao Orozco, Secretaria de Agricultura y Medio Ambiente del municipio de Tarazá, comentó: “Me parece importante lo que se está trabajando para el Departamento y el Bajo Cauca, me deja preocupada que algunas actividades como la Piscicultura no estén registradas y las dejen para una segunda Fase, este es un importante renglón económico”. A su vez, José Vicente Delgado Gómez, Funcionario de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural de Caucasia, puntualizó: “Entendiendo el POTA como una herramienta de Planeación del Sector Agropecuario, y con el estudio técnico y científico que ha hecho la Universidad Nacional, nos da pautas como carta de navegación en cuanto al ordenamiento del territorio en la parte agropecuaria, y a partir de su aplicación debe convertirse en Política Pública”. Agregó el funcionario que los productos o actividades económicas que no aparecieron en esta lista, no quiere decir que estén vetados; pues aparecerán en la segunda Fase. El POTA es flexible como el POT, Plan de Ordenamiento Territorial, para los municipios.